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El papel de los altos Grados en el Derecho Humano

 

Se suelen ver los Altos Grados masónicos como una especie de aristocracia masónica y nada más lejos de la realidad si nos atenemos a lo que de ellos pensaba Georges Martin, fundador de Le Droit Humain,  y que se recoge en las siguientes líneas. Parece conveniente insistir en la idea que subyace de una manera muy clara en el párrafo con el que se cierra el post, aunque a lo largo del mismo se vierten interesantes reflexiones sobre el sentido que en el DH deberían tener los Altos Grados si se sigue el hilo del pensamiento del fundador.

La Hermana Maria Martin, Gran Secretaria del Supremo Consejo, estimaba que los talleres de Altos Grados estaban destinados a agrupar a los Masones más asiduos a las tenidas de las logias y, por ello, los más experimentados al mismo tiempo que los más entregados.

No tendrían más derechos que el resto de los masones y su voto no tiene más valor que el de cualquier otro, al contrario, tienen más deberes, incluyendo proporcionar su opinión en todos los casos en que su experiencia pueda ayudar a la Orden, o en las discusiones, ya que pueden aportar su sabiduría y moderación.

Georges Martin consideraba que los masones que alcanzaban los Altos Grados y los propios talleres de Altos Grados no gozan de la autonomía de las Logias, puesto que aquellos pueden ser encargados por el Consejo Nacional o el Supremo Consejo de misiones de especial confianza, o investidos de forma provisional de poderes más o menos ampliados. Se encuentran obligados por compromisos que les ligan al Supremo Consejo.

La gestión de los Altos Grados recibió inicialmente la influencia de otras Obediencias y al tiempo simplificada, puesto que el Rito Escocés Antiguo y Aceptado no fue siempre respetado.

Estos Talleres, del Grado 4º al 30º, tiene como misión la de preparar a los maestros para convertirse en defensores de la Masonería.

Georges Martin proclamaba constantemente de un modo u otro su papel: “el papel de los Talleres Mixtos del Grado 4º al 30º es el de reunir Masones que puedan llegar por sus capacidades hasta el Supremo Consejo Universal Mixto, y de forma el mayor número posible de Masones capacitados e imbuidos del espíritu masónico, capaces de preservar la Orden y de defenderla de los ataques que puedan producirse y amenazar su existencia, vengan estos ataques tanto de profanos como de masones desviados

Aquellos son los que han permitido a la masonería en general conservar la tradición, perpetuarse a través del tiempo prácticamente en todos los países del mundo, defenderse contra las tentativas de destrucción y combatir a sus adversarios.

Pero estos talleres deben ser conscientes de cual es su tarea y sus obligaciones, y percibir la importancia que adquiere su responsabilidad. Trabajan para la perpetuación y conservación de la Orden.

A partir del 4º Grado, la autonomía del taller no es la misma que la de la Logia, todos los Talleres forman alrededor del Supremo Consejo un haz cuyo papel es la conservación del principio masónico y asegurar la reconstrucción de las Logias mixtas, si aquellas que han sido o serán creadas por el Supremo Consejo llegaran a desaparecer

Georges Martin aclara además que el número de Talleres Superiores no está limitado salvo para los Areópagos. Por tanto será normal instituirlos cuando se juzgue necesario a condición de que exista un número suficiente de logias azules.

El Gran Orador del Supremo Consejo exigía reservar a estos talleres de perfeccionamiento el estudio de asuntos sobre todo de tipo científico o filosóficamente trascendente, puesto que los miembros de estos grupos contaban con una experiencia suficientemente sólida y completa y parecen mejor preparados para abordar este tipo de trabajos. Apoyándose sobre la idea de la solidaridad los masones se esforzarán para ayudar en todas partes al desarrollo de la ayuda privada o pública.

Georges Martin depositaba muchas esperanza en los capítulos Rosa Cruz toda vez que consideraba el símbolo del Grado 18, la Caridad, como un trampolín hacia la función social del masón.

Nuestro fundador era consciente de que los masones Rosa-Cruz consideran la ayuda a los demás como un deber y confiaba en la eficacia de la caridad como medio social.

Su fe y su esperanza en esta virtud les empujará a diseñar y a participar en la mejoría de las condiciones de los trabajadores.

La Franc-masonería mixta, respetando absolutamente las ideas de cada uno, busca sustituir la idea de la caridad, respetable pero empañada en esta época por el espíritu cristiano, por la de la solidaridad, más republicana y laica.

El Kadosh, situado en la cima de la escala masónica, aparece como un modelo de tolerancia, de bondad y de altruismo. Consagra su existencia a la búsqueda de la mejor posición material y moral de cada uno y de la humanidad en su conjunto.

Conociendo en principio la verdad, emplea toda su sabiduría para difundirla en el mundo profano y luchar por la igualdad de los sexos. Georges Martin insistía con fuerza en este aspecto:

Se comprenderá que no puede ni debe llegar a la alta iniciación del caballero Kadosh más que aquellos cuya instrucción, coraje y voluntad estén a la altura de las obligaciones de este último grado de la masonería militante

One thought on “El papel de los altos Grados en el Derecho Humano

  1. Soy Mijail de Rusia. Estoy investigando la istoria de masoneria, autor de libro “Охранка и масоны”/
    Estoy escribiendo el libro nuevo sobre los leyendos y estructura de los logias diferentes.
    Si no tienes nada encontra utilizare algunos fragmentos de tu articula.
    El papel de los altos Grados en el Derecho Humano
    Att. Gracias Mijail

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