domingo, diciembre 8, 2019
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Democracia y masonería

En la democracia, entre los demócratas, surgen siempre voces que confunden la democracia asamblearia o directa con la democracia representativa. Esto ocurre también en la Masonería, o mejor dicho en las obediencias masónicas que tienen como principio la democracia y la justicia igualitaria, como es el caso de Le Droit Humain.

Muchos votantes creen que su voto va directamente a la elección de un presidente o gran maestre, que hay un sufragio directo. En caso de la Masonería el voto de cada Hermano o Hermana va a la elección de un representante de su logia, que también puede ser candidato a presidente de la federación o consejero de esta. Es un sufragio universal indirecto.

Porque la democracia en Masonería es una democracia representativa. Por eso se da el caso de que algún hermano o hermana vote dos o más veces, si es miembro de dos logias, doble afiliación, o de alguna o todas las cámaras de grados filosóficos. La pertenencia a más de una logia (azul o de Altos Grados o Filosóficas) implica necesariamente mantener una actividad regular en todas ellas y por tanto ejercer derecho al voto allí donde trabaje masónicamente. Como dice el artículo 56 de los Reglamentos el “el voto es un derecho y un deber masónico…. Los Maestros deberán votar en todas las situaciones que se requiera. Este derecho es irrenunciable” 

La situación anterior no es una cuestión teórica si no que sucede en la realidad y se encuentra perfectamente reglamentado como bien se expresa en el Capitulo I de los Reglamentos: la Federación está estructurada en Talleres que se organizan en Talleres Azules o Logias Simbólicas o Logias Azules, y Talleres de Grados Filosóficos. En las federaciones de  El Derecho Humano todos los talleres forman parte de ellas. No existe una separación administrativa entre simbolismo y filosofismo.

Aún así, aunque todos los talleres sean miembros de la Federación, los Reglamentos marcan que los talleres de Grados Filosóficos tiene limitado el derecho a voto en la asamblea general (Convento). El artículo 77 dice que los diputados de las Logias de Grados Filosóficos únicamente se pronunciarán sobre las siguientes cuestiones generales: Presupuesto anual, cuestiones relativas a la Capitaciones, cuestiones reglamentarias relacionadas con sus Cámaras, exteriorización, elección del Presidente del Consejo Federal y votación sobre la lista de miembros del Consejo Federal

Como se ve, en esta democracia representativa que es la Masonería, en especial El Derecho Humano, en sus asambleas (Conventos), votan los representantes de los Talleres (azules y filosóficos). Esto no quiere decir que el voto de algunos miembros tengan más valor que el de otros pues son los Talleres, a través de sus diputados, los que lo tienen en el Convento o Asamblea. En el fondo son los diputados o representantes de los talleres los que toman las últimas decisiones  al ser los depositarios de las voluntades de las distintas cámaras. Por otro lado, teóricos como Edmund Burke creen que parte del deber de un representante no es simplemente comunicar los deseos del electorado, sino también usar su propio juicio en el ejercicio de sus poderes, incluso si sus opiniones no reflejan las de una mayoría de sus votantes. Son depositarios de una voluntad pero esta no debe nublar su juicio porque, como se espera de todo maestro masón, es una persona libre y de buenas costumbres.

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